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DIA MUNDIAL SIN TABACO: POR UNA JUVENTUD LIBRE DE ESTE FLAGELO
Fuente: MINSAL
Una de las formas más efectivas en que los países pueden prevenir que los jóvenes prueben el tabaco y se conviertan en fumadores habituales es prohibir todas las formas de publicidad directa e indirecta del tabaco, incluyendo la promoción de los productos de tabaco y el patrocinio por parte de la industria tabacalera de cualquier tipo de eventos o actividades.

El Ministerio de Salud de Chile se hace parte de este Mensaje y se compromete a estar alerta en la vigilancia y fiscalización del cumplimiento de lo estipulado en el artículo 3º de la ley Nº19.419, vigente desde el 16 de noviembre del año 2007 que establece que” Se prohíbe la publicidad del tabaco o de elementos de la marca relacionados con dicho producto, salvo al interior de los lugares de venta. Al exterior de dichos lugares sólo se podrá comunicar al público la venta de productos hechos con tabaco mediante avisos diseñados por el Ministerio de Salud y establecidos por decreto supremo.
Nuestro país está avanzando hacia la meta propuesta por la OMS para este día Mundial sin tabaco, para el país es importante que nuestra población y en especial los niños adopten los estilos de vida sin tabaco, de esta forma aumentaran los recursos disponibles para atender otras patologías no prevenibles y la población chilena podrá disponer de una mejor atención en salud y podrá disfrutar de una mejor calidad de vida y de ambientes mas saludables para todos y todas.
Antecedentes
El tabaco es la principal causa evitable de muerte en el mundo. Es el único producto de consumo legal que mata entre un tercio y la mitad de sus consumidores. Estas muertes prematuras acortan la vida, en promedio, en unos 15 años.
La nicotina es un producto altamente adictivo, y su experimentación durante la niñez y la adolescencia puede llevar fácilmente a toda una vida de dependencia al tabaco.
En Chile cada año mueren alrededor de 15.000 personas, de diversas enfermedades, a consecuencia del consumo de tabaco, cifra que representa el 17% de la mortalidad anual del país y que en gran parte pudieron ser evitadas si estas personas hubiesen dejado de fumar oportunamente.
En todo el mundo, la mayoría de las personas comienzan a fumar antes de los 18 años de edad. La cuarta parte de este grupo comienza a fumar antes de los 10 años. Cuanto menor es la edad en la se prueba el tabaco por primera vez, más probable es que la persona se transforme en un consumidor regular, y menos probable que pueda dejar el consumo.
Este es un tema relevante para nuestro país donde, según el ultimo estudio de Conace (2005) el 42% de los escolares entre 8º básico y 4º medio fuma (45% de las mujeres y 38,5% de los hombres), en 8º básico el 26% declara estar consumiendo, en 2º medio aumenta al 47% y en 4º medio alcanza al 52%. En el contexto mundial los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, del año 2003 ubican a los escolares de nuestro país como uno de los líderes negativos en este trágico ranking.
Los Objetivos Sanitarios que orientan el quehacer del Ministerio de Salud, tienen como una de sus metas prioritarias bajar los índices de prevalencia de consumo de tabaco en el país, y muy especialmente en los escolares. Como indicador ello se ha propuesto el desafío de bajar la prevalencia de consumo en 8º básico del 27% actual al 20% hacia el año 2010.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es enfática en afirmar que está comprobado que tanto la exposición directa como indirecta a la publicidad del tabaco, junto con otras estrategias de marketing empleadas por la industria tabacalera, incita a los jóvenes a probar el tabaco por primera vez, aumentando a su vez las probabilidades de convertirlos en consumidores habituales. La industria tabacalera gasta decenas de miles de millones de dólares cada año en la introducción de sus productos en el mercado por todo tipo de medios.
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